Crianza con amor

Escrito por: Maryori Guerra R.  (Docente)

La educación de los hijos no es sencilla, conlleva decisiones, asimilaciones y experiencias agradables y desagradables, pero, sin duda, hay un tema que ha sido cuestionado a lo largo del tiempo: la crianza; anteriormente se conocía que el ser humano aprendía a través de la acción-reacción (conductismo), sin embargo, los avances científicos han demostrado que existe una mejor forma de enseñanza, y que va de la mano con el constructivismo: la crianza positiva, basada en el amor, los límites y el respeto, donde el niño o niña sea tratado por lo que es y no por lo que hace (Cartilla, 2015), sin olvidarnos de establecer límites y la importancia que conllevan, pues no es igual el respeto que el permisismo, en este sentido, es necesario establecer reglas claras y sencillas de entender, las cuales, serán la base de la efectividad de la crianza positiva. 

 

No existe sentimiento más puro que el amor, cuando nace un hijo solo irradia este sentimiento, pero luego empezamos a vivir las etapas donde descubren el mundo, son imparables, incansables, por el contrario, nosotros los padres  nos encontramos en un mundo de constante estrés, falta de tiempo.  Pero dentegámonos un momento, paralicemos el tiempo, no veamos más que a nuestro hijo, ahora imaginemos lo qué piensa, lo que sucede por su cabeza, vamos a ponernos en sus zapatos, a ser empáticos, eso nos ayudará a ver desde otra perspectiva lo que sucede y sin duda, querer dar solución con el amor que siempre hemos sentido por nuestros hijos, sin dejar a un lado las reglas, que son los pilares de la crianza positiva. Amar no es igual a ceder, permitir o malcriar, las reglas tienen una razón de ser dentro de la sociedad, es importante que las hagamos valer, sobre todo en nuestro hogar, sin embargo, busquemos siempre ser empáticos, y cambiar el: “no porque dije que no”, a: entiendo tu molestia, ¿hay algo que pueda hacer para que te sientas mejor?, mostrarle otras opciones, darle su espacio, recordemos que, debemos comenzar a ver al niño como el individuo y ser humano que es (Bezzi, M. 2019) que tiene sus gustos, prioridades y necesidades diferentes a las nuestras, nosotros somos sus guías que con amor tomaremos su mano hasta que estén listos para dar sus propios pasos. 

 

Es de vital importancia que como padres fomentemos la expresión de los sentimientos; cambiemos el: “si sigues llorando te voy a pegar para que llores por algo” (expresión muy común en nuestra cultura), al: ¿qué pasó? ¿qué te hizo sentir triste? ¿Quieres hablarlo? Yo también me he sentido así y te entiendo. (Hay que tener cuidado con el establecimiento de límites, por ejemplo, si está en el supermercado y el niño pide un dulce y usted le dice que no y llora, póngase a su nivel, si el niño lo permite dar un abrazo y contención emocional, caso contrario darle un tiempo y luego hablar la razón bien explicada). 

 

Por último, es importante mencionar que el amor jamás ha malcriado a un niño, sin embargo, si lo ha hecho la indiferencia, la ausencia y la falta de límites. Cuando nace un niño nace una madre y un padre, sigan su corazón y manténgase siempre informado de los avances sobre la crianza, sin duda, el objetivo es crear individuos plenos y felices. 

“Cuando no encuentres la salida a un problema de crianza, sólo recuerda tratar a tu hijo/a como te gustaría ser tratado en las mismas condiciones y nunca te equivocarás.” 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía 

Cartilla. (2015). Crianza positiva. Disponible en https://www.aldeasinfantiles.org.co/getmedia/e3102a20-579e-45dc-ac56-63be1b660505/CARTILLA-8-CRIANZA-POSITIVA.pdf  

Roldán, M. (2018). La crianza positiva de los hijos. Disponible en: https://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/conducta/la-crianza-positiva-de-los-hijos/  

Bezzi, M. (2019). Educación: qué es la «crianza positiva» y cómo puedes usarla para ser «firme pero amable» con tus hijos. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-50382249